Elecciones en Estados Unidos 2024
- Fernando Romero

- 30 sept 2024
- 4 Min. de lectura
Las propuestas económicas de los candidatos
Por: Remedios Gomez Arnau
Ex Consul General de Mexico
Lunes 30 de septiembre de 2024

Las encuestas en Estados Unidos han arrojado que el tema económico es prioritario para los electores de ese país. Por tal motivo, tanto el candidato del partido republicano, el expresidente Donald Trump, como la candidata del partido demócrata, la vicepresidenta Kamala Harris, han dado a conocer con un poco más de detalle cómo pretenden atender las inquietudes económicas de sus electores.
De acuerdo con tales encuestas, la mayoría de los electores piensa que Estados Unidos va por mal camino y que es necesario hacer cambios importantes. Igualmente, dichos sondeos de opinión han mostrado que la mayoría estima que Estados Unidos debe de concentrarse más en atender sus asuntos internos que en estar resolviendo conflictos externos.
Sin embargo, el papel hegemónico que Estados Unidos juega en el mundo hacen inevitable que al tratar de atender sus asuntos internos se impacte a los temas externos.
En el caso específico de la política comercial y en general la económica, el candidato republicano a la presidencia, Donald Trump, presentó la semana pasada en Savannah, Georgia, los principales elementos de lo que llamó “El Nuevo Industrialismo Americano” , que busca fortalecer nuevamente la producción manufacturera en su país.
Para ello ofreció relajar impuestos y otorgar acceso a terrenos federales a aquellos inversionistas que muevan sus operaciones de manufactura del exterior a territorio estadounidense. Para ello, también prometió acelerar las revisiones de permisos ambientales y otros que se requieran para poder efectuar dichas manufacturas.
Señaló, igualmente, que de ganar la presidencia nombraría a un “Embajador Manufacturero” que trataría de persuadir a las compañías internacionales de mover sus operaciones del exterior a Estados Unidos.
En general, ofreció promover un renacimiento industrial de dicho país basado principalmente en la imposición de tarifas a importaciones de productos y reducción de impuestos a productores en territorio estadounidense, buscando, con ello, crear más empleos para trabajadores estadounidenses. Ha sugerido tarifas de hasta 20% a importaciones y ha prometido asignar tarifas de 100% o más a cada auto que venga a través de la frontera con México. Por otro lado, ha prometido una reducción de la tasa de impuesto corporativa del 21% actual a 15%, recordando que durante su pasada presidencia él ya había reducido dicha tasa de 35% al 21% del presente.
El expresidente Trump también dijo que daría más amplios créditos fiscales a las empresas para promover la investigación y el desarrollo de nuevos productos.
Por su parte, la candidata demócrata, la Vicepresidente Kamala Harris, habló igualmente sobre sus planes económicos en una reunión con el “Club Económico” en Pittsburgh, Pensilvania. En esta reunión ella habló de lo que denominó “Capitalismo para la Clase Media”, buscando convencer a su audiencia que ella abraza el capitalismo, y tratando de contrarrestar con ello la percepción de que es demasiado izquierdista o como Trump la ha calificado, “comunista”.
También se definió a sí misma como una persona “pragmática” que gobernaría con base en los asuntos concretos y no con base en ideología.
La candidata Harris prometió conformar una economía que se fortalezca a través de una creciente clase media, basada en la “justicia, la dignidad y la oportunidad”. Al respecto, manifestó que planea incentivar a constructores de vivienda para que construyan más unidades habitacionales a fin de bajar los costos de renta y también busca ampliar las deducciones fiscales para compañías “start up” de manera de promover la formación de más negocios.
Las encuestas llevadas a cabo después del debate que tuvieron ambos candidatos el pasado 10 de septiembre arrojaron que una mayoría de electores tiene más confianza en el expresidente Trump para atender los problemas económicos de Estados Unidos que en la candidata demócrata.Sin embargo, aún queda por ver cómo reaccionarán los votantes ante las propuestas económicas presentadas por ambos candidatos.
Por su parte, el Centro para Estudios Estratégicos Internacionales (CSIS por sus siglas en inglés) ha elaborado un reporte sobre el impacto global de las elecciones presidenciales de Estados Unidos en 2024 y para el caso de México ha señalado que una administración Trump probablemente pondría una significativa presión sobre el país en determinados temas y que utilizaría como amenaza la imposición de tarifas y la posibilidad de no renovar el Tratado de Libre Comercio con nuestro país y Canadá. Por lo que se refiere al llamado “nearshoring” o relocalización de empresas en México que tengan como destino el mercado estadounidense, dicho reporte considera que: “la relocalización en México de empresas chinas propiedad del Estado para evadir tarifas y acceder al mercado estadounidense, probablemente sera un punto de fricción serio.” Sin embargo, declaraciones recientes del propio candidato Trump muestran que el problema no solo sería por la relocalización de empresas chinas sino de cualquiera que se establezca en nuestro país con el propósito de venderle a Estados Unidos. De hecho, la semana pasada en un encuentro en Carolina del Norte amenazó a la empresa fabricante de maquinaria agrícola John Deere de aplicarle un impuesto de 100% si se relocalizaba en nuestro país para reducir costos de producción.
El estudio estima que en el caso de una administración de la candidata demócrata también se pondría el énfasis en los temas de relocalización de empresas y resolución de diferendos comerciales, pero según el reporte, México esperaría que tales temas se trataran a través de los canales institucionales binacionales, como ha ocurrido con la actual administración del Presidente Biden. Adicionalmente, el reporte señala que con la actual Vicepresidenta Kamala Harris se enfrentaría una negociación difícil para la renovación del Tratado de Libre Comercio en 2026, tal y como ella misma ya señaló recientemente en sus redes sociales.
Un tema que, de acuerdo con el estudio de CSIS, también alterará de manera significativa la relación con nuestro país, tanto en el caso de una administración Trump como de una administración Harris, es el de la reciente reforma judicial en México, pues probablemente llevará a que cualquiera de estas administraciones presione a Mexico para que mejore su clima de negocios y dé mejores garantías a inversionistas extranjeros.
Asi pues, para México, se espera que cualquiera de las dos posibles administraciones que gane la presidencia de Estados Unidos ejerza presión en temas varios y uno de ellos es el económico/comercial. Uno podría hacerlo por las vías institucionales existentes y otro por medios menos convencionales, pero indudablemente los cambios que busca el electorado estadounidense tendrán un impacto directo en la conducción de sus relaciones económicas con nuestro país.
ANÁLISIS


























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