Lectura como actividad cerebral, no intelectual...
- Fernando Swain
- 5 mar 2025
- 1 min de lectura

Leer desde la experiencia comprender, adelantarse, sin distraerse con los estímulos externos. Buscar lecturas que de verdad sirvan, que ayuden a entender lo que pasa, la situación que se atraviesa, para imbuirse en lo que el libro presenta.
Combinar varios géneros (tres) simultáneamente agiliza el cerebro lector, alimentando los sentidos con estímulos adecuados para disfrutar de la lectura todo el tiempo. Si se está tranquilo para aprender algo o indagar algún tema teórico, escoger un ensayo. En el caso de sentir una intuición más artística, un buen poemario. Si se necesita distracción, un rato con una buena historia, una novela o cuentos. De este modo se cubren expectativas lectoras.
Llevar un registro de lecturas Copiar lo que guste de los libros, escribir frases, armar croquis de lo que se lee puede ser sumamente útil para comprender mejor lo leído. Reescribir una idea da más posibilidades de recordarla en el futuro que simplemente subrayarla; puede ser muy útil para mantener activa la memoria y conservar una bibliografía mental de todo lo leído.
F. S.























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