Un antiguo material encuentra nuevas aplicaciones… hasta en el espacio
Lunes 5 de octubre de 2026

Esto demuestra que no siempre hace falta inventar un material completamente nuevo. En Portugal, una empresa con más de 150 años de experiencia trabajando con corcho está desarrollando nuevas aplicaciones para este material tradicional, que ahora puede utilizarse en productos tecnológicos y hasta como aislante en aplicaciones relacionadas con naves espaciales.
El corcho procede de la corteza del alcornoque y tiene una característica muy particular: puede retirarse del árbol sin tener que talarlo. Un mismo árbol puede ser cosechado varias veces a lo largo de su vida, después de alcanzar la madurez.
Así que aquel material que durante generaciones hemos asociado con tapones de vino y tableros de anuncios ahora puede terminar formando parte de soluciones mucho más sofisticadas. Es una de esas historias que nos recuerdan que la innovación no siempre consiste en inventar algo completamente nuevo; a veces consiste en mirar un material de toda la vida con otros ojos.
























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