Daniel Ortega, presidente de Nicaragua, dice que planea abolir las elecciones
- Noticias Cabo Mil

- 21 jul
- 2 min de lectura
Ortega, copresidente del país junto a su esposa, Rosario Murillo, es acusado de manipular las elecciones recientes. Ahora, el líder autoritario dice que la nación ni siquiera celebrará una votación
Martes 21 de julio de 2026

El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, anunció que en su país "no volverá a haber elecciones".
Esto ocurrió durante el acto por el 47 aniversario del triunfo de la Revolución Sandinista de 1979, celebrado en la Plaza de la Fe, en Managua.
Ante miles de simpatizantes, afirmó que su gobierno impedirá el regreso de la oposición al poder y aseguró que los procesos electorales fueron utilizados por "golpistas" respaldados desde el extranjero.
El anuncio se suma a las reformas constitucionales aprobadas este año, con las que el oficialismo amplió el mandato presidencial a seis años, fortaleció las facultades del Ejecutivo y formalizó la co-presidencia de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
Organismos internacionales sostienen que Nicaragua ya había desmantelado la competencia política mediante el encarcelamiento, exilio e inhabilitación de opositores, mientras que la nueva declaración confirma públicamente que el régimen no contempla volver a celebrar elecciones competitivas.
Analistas consideran que las declaraciones de Ortega consolidan un sistema sin competencia electoral y fortalecen su permanencia en el poder.
Aunque el mandatario no anunció una nueva reforma constitucional, el oficialismo controla la Asamblea Nacional, el Poder Judicial y el Consejo Supremo Electoral, por lo que no enfrenta contrapesos institucionales para implementar ese modelo político que busca Ortega.
Las declaraciones también reavivaron el debate sobre la relación de México con el régimen nicaragüense.
Especialistas recordaron que durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador y ahora con Claudia Sheinbaum, la administración mexicana ha mantenido relaciones diplomáticas con Managua y ha evitado impulsar sanciones o condenas directas contra Ortega en organismos internacionales, una postura que ha sido cuestionada por opositores y organizaciones de derechos humanos al considerar que reduce la presión internacional sobre un gobierno señalado por concentrar el poder, cancelar la competencia política y restringir libertades democráticas.
En respuesta, el secretario de Estado de Estados Unidos declaró que la administración Trump y la comunidad internacional no permanecerán impasibles mientras la dictadura de Murillo-Ortega intensifica la represión interna y genera inestabilidad que amenaza la seguridad nacional de Estados Unidos. La promesa de Ortega de abolir las elecciones en Nicaragua demuestra su cobardía y su temor a la voluntad del pueblo nicaragüense.























Comentarios