Demostración histórica de Robert Fulton al poner en marcha su barco de vapor
17 de agosto de 1807
Su embarcación Clermont navegó por el río Hudson (NY)

Recorrido en aproximadamente 32 horas, cuando a vela el viaje solía tardar casi cuatro días.
Aunque no fue el primer barco a vapor del mundo (ya había habido intentos previos en Francia, Inglaterra y Estados Unidos), el Clermont fue el primero en lograr un servicio comercial exitoso y práctico, lo que marcó el inicio de la navegación a vapor como medio de transporte regular.
Este acontecimiento cambió el comercio y la movilidad en el siglo XIX.
Permitió viajes más rápidos y regulares en ríos y lagos.
Impulsó el desarrollo económico y la expansión hacia el interior de EE. UU.
Abrió el camino al transporte marítimo y fluvial moderno.
Hitos clave
1807: Clermont, Estados Unidos
Robert Fulton lanza en el río Hudson su embarcación. Demuestra que la navegación a vapor puede ser rentable para pasajeros y carga.
1819: Savannah, Estados Unidos
Primer barco a vapor en cruzar el Atlántico, aunque utilizó las velas la mayor parte del viaje.
1838: Great Western y Sirius, Reino Unido
Se inician los primeros viajes regulares a vapor entre Europa y América, marcando el comienzo del servicio transatlántico.
1845: SS Great Britain, Reino Unido
Diseñado por Isambard Kingdom Brunel, es el primer gran barco de hierro con hélice, una revolución tecnológica frente a los de madera con ruedas de paletas.
1858: SS Great Eastern, Reino Unido
Gigantesco buque de Brunel, capaz de transportar más de 4,000 pasajeros. Aunque no fue rentable, anticipó la era de los grandes transatlánticos.
1870: Auge de las líneas transatlánticas
Compañías como Cunard Line y White Star Line consolidan el tránsito regular de pasajeros e inmigrantes entre Europa y América.
1899: RMS Oceanic, White Star Line, Reino Unido
Considerado el primer “supertransatlántico” moderno, uniendo lujo, velocidad y gran capacidad.
Esto demuestran cómo, en menos de un siglo, la navegación pasó de un experimento en un río a convertirse en la columna vertebral del transporte global, sentando las bases para los grandes transatlánticos de inicios del siglo XX como el Lusitania, el Olympic o el Titanic.
F. S.























Comentarios