Que ruede el balón
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- hace 2 días
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Columna de opinión escrita por Sergio Sarmiento para el diario Reforma
Jueves 11 de junio de 2026
Sergio Sarmiento
"Quien no sabe pasar el balón,
aunque tenga talento,
no ha entendido el juego".
Papa León XIV
Llegó el día de la inauguración de la Copa del Mundo en medio de conflictos y protestas, pero no todos los problemas provienen de la CNTE.
Se esperan hoy por lo menos ocho manifestaciones nada más en la Ciudad de México: madres buscadoras, trabajadores del Poder Judicial, integrantes de la CNTE, pensionados de Pemex y de la CFE, transportistas, campesinos, trabajadores del sector salud y colectivos de búsqueda de desaparecidos. Las marchas saldrán de distintos puntos y con destinos diferentes. En otros lugares del país habrá también movilizaciones de protesta.
El gobierno complica las cosas con sus propios bloqueos. Mantiene, por ejemplo, restricciones de acceso al Centro Histórico, pese a que la presidenta Sheinbaum ha declarado que, si no se puede realizar el Fan Fest del Zócalo, hay otras 18 ubicaciones que los tendrán. Los comercios y hoteles del Centro Histórico están desesperadamente vacíos. Ayer unos comerciantes de la calle Motolinía se organizaron al grito de "Sí se puede" y retiraron las vallas en el acceso, pero pronto llegaron refuerzos de la policía para ponerlas de nuevo, aunque esta vez dejaron una entrada.
El gobierno ha establecido un "perímetro de seguridad" de dos kilómetros en torno al que todos conocemos como Estadio Azteca. Los residentes y comerciantes tendrán que identificarse con tarjetones con código digital para entrar, pero no podrán invitar a nadie de fuera, ni tener clientes que vengan de otros lugares. No solo es autoritario, sino inconstitucional, aunque poco importa a un gobierno que cree que nadie debe salirle con "el cuento de que la ley es la ley". Como es lógico, ha surgido ya un mercado negro de tarjetones. Por las calles cerradas por la autoridad pasan varias rutas de transporte público. Se prevé un caos.
Las previsiones optimistas de que el Mundial traería un impulso económico importante al país han caído por tierra. Si hay un efecto, será modesto. No hay indicios de que la economía se esté recuperando después de su tropiezo del primer trimestre. En mayo disminuyeron los empleos formales y los registros patronales. Lejos de aumentar sus previsiones para México, los economistas las están disminuyendo.
La Presidenta afirma que su gobierno es víctima de un compló: "Sí, hay una provocación para evitar o para mostrar que hay caos en México". La verdad es que la política de permitir que cualquier grupo, por pequeño que sea, bloquee vialidades con el apoyo de la policía parece diseñada para promover plantones. Nada de esto sucedió en los Mundiales de 1970 y 1986. Problemas sociales había, pero no una impericia tan dramática para gobernar.
Sheinbaum tomó la decisión de no asistir a la inauguración. Regaló su boleto a una mujer indígena y dice que quizá vea la ceremonia en alguna de las 18 plazas públicas en la ciudad en que se transmitirá, ya que en el Zócalo es imposible. No sabe, al parecer, que a una Presidenta no se le da un "boleto" para asistir a un partido, sino que se le invita como representante de la nación anfitriona. No obstante, la mandataria tiene miedo de que la abucheen, como le ocurrió a Donald Trump en el juego 3 de las finales de la NBA del lunes 8, pero no es inevitable: Sergio Mattarella, el presidente de Italia, fue vitoreado en la final del Abierto de Italia de tenis en Roma.
Es una lástima que veamos en este inicio del Mundial a una mandataria encerrada en Palacio y asediada por conflictos. El futbol debería unir en vez de dividir. Lo señaló el papa León XIV ayer: "El fútbol nos recuerda algo que no debemos olvidar: la vida no es una carrera para lucirse en solitario, sino un camino que aprendemos a recorrer juntos".
· PAÍS CON MIEDO
La imagen que México está proyectando al mundo no es la de un país tranquilo, sino uno dominado por la presencia de militares y granaderos-que-no-son granaderos. Se está mostrando a un país con miedo.
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La CNTE, el Mundial y el poder que
Morena ayudó a construir
Columna de opinión escrita por Mario Maldonado para el diario El Universal
Jueves 11 de junio de 2026
Mario Maldonado
A horas del inicio del Mundial de Futbol, el gobierno de Claudia Sheinbaum enfrenta una crisis que nunca debió sorprenderlo. Las movilizaciones de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación y la presión ejercida sobre el gobierno federal no surgieron de manera espontánea ni responden únicamente a una disputa por pensiones. Todo fue un conflicto anunciado desde hace meses que terminó estallando en el peor momento posible: cuando el país se prepara para recibir a millones de visitantes y aprovechar el escaparate internacional más importante en décadas.
La explicación más sencilla apunta a la Ley del ISSSTE de 2007, a las Afores o a las promesas incumplidas sobre el sistema pensionario. Todo eso forma parte del problema, pero no explica el fondo. Lo que ocurre hoy es que la CNTE dejó hace tiempo de actuar únicamente como un sindicato magisterial para convertirse en una organización con capacidad para alterar la agenda nacional, afectar la operación de las instituciones y elevar los costos políticos de cualquier gobierno, incluido uno emanado del mismo movimiento político que durante años acompañó sus causas.
¿Cómo se llegó a este punto? Durante más de una década, Morena construyó buena parte de su fuerza territorial en estados como Oaxaca, Chiapas, Guerrero y Michoacán con el respaldo o la coincidencia política de organizaciones sociales, magisteriales y comunitarias que compartían un objetivo común contra las reformas estructurales impulsadas por los gobiernos del PRI y del PAN. La CNTE fue una de las expresiones más visibles de esa resistencia. La oposición a la reforma educativa, a los cambios en el sistema pensionario y a las políticas económicas de los gobiernos anteriores terminó convirtiéndose en una causa compartida que ayudó a consolidar estructuras territoriales.
El problema comenzó cuando Morena pasó de la protesta al gobierno. Lo que durante años funcionó como discurso político se convirtió en responsabilidad administrativa. Una cosa era denunciar la Ley del ISSSTE desde la oposición y otra muy distinta encontrar los recursos para revertirla desde el poder. Una cosa era cuestionar el modelo de cuentas individuales y otra asumir el costo fiscal de regresar a esquemas anteriores de jubilación. La realidad presupuestal se terminó imponiendo.
Por eso resulta llamativo que el gobierno actuara como si el conflicto fuera inesperado. La Coordinadora llevaba años anunciando exactamente cuáles eran sus demandas. Claudia Sheinbaum prometió durante la campaña revisar el sistema pensionario de los trabajadores del Estado. Martí Batres llegó al ISSSTE con la encomienda de construir una salida política. La Secretaría de Educación conocía el nivel de inconformidad acumulado. Gobernación sabía que la cercanía del Mundial multiplicaría el impacto de cualquier movilización. A pesar de ello, la negociación quedó atrapada entre expectativas imposibles de cumplir y una evidente falta de operación política.
Ese es probablemente el dato más revelador de toda la crisis. El gobierno tuvo meses para anticipar el conflicto y construir una ruta de salida y que la CNTE volvería sobre la Ley del ISSSTE. Sabía que las promesas realizadas durante años regresarían convertidas en exigencias concretas. Sabía que el Mundial elevaría exponencialmente el costo político de cualquier protesta. Y aun así llegó a las vísperas de la inauguración negociando bajo presión.
La Coordinadora entendió que el propio gobierno el valor estratégico del Mundial. Mientras la administración federal concentró esfuerzos en seguridad, movilidad, infraestructura y logística, los grupos más radicales comprendieron que ningún otro momento les otorgaría una capacidad de presión y negociación semejante.
En ese contexto vale al pena observar con atención quiénes orbitan alrededor de este movimiento. No son solamente dirigentes sindicales preocupados por las pensiones; dentro de la CNTE conviven corrientes políticas, grupos ideológicos y estructuras que desde hace años participan en causas mucho más amplias que las estrictamente educativas. Algunas encontraron en Morena una plataforma de crecimiento político; otras mantienen una visión de confrontación permanente con las instituciones; varias han transitado indistintamente entre la movilización callejera y los espacios de gobierno. La CNTE sigue siendo un sindicato, pero también es un actor político con agenda propia.
Dentro de Morena existe además un sector que nunca abandonó la lógica de la movilización social como instrumento de negociación política. Ahí convergen antiguos dirigentes estudiantiles, líderes territoriales, organizaciones sociales y cuadros formados en las luchas contra las reformas impulsadas durante las últimas décadas. Martí Batres representa quizá como pocos esa corriente. El director del ISSSTE y encarna la contradicción que hoy enfrenta una parte de la Cuarta Transformación, porque los movimientos que ayudaron a llevarla al poder son los mismos que ahora exigen el cumplimiento de promesas cuya viabilidad financiera se desvanece cuando se observan desde el gobierno.
Por eso el conflicto actual rebasa por mucho la discusión sobre pensiones. Lo que exhibe es la existencia de grupos con capacidad para presionar al Estado desde dentro y desde fuera de las instituciones. Morena descubrió que gobernar implica administrar expectativas que durante años alimentó desde la oposición. También comprobó que algunas de las organizaciones que consideró aliadas estratégicas desarrollaron una fuerza propia que ya no depende de Palacio Nacional para actuar.
La CNTE no puso en aprietos al gobierno por una reforma educativa ni por un aumento salarial. Lo hizo en vísperas del evento internacional más importante que tendrá México en décadas. Ese hecho, por sí solo, demuestra que la disputa dejó de ser sindical hace mucho tiempo. Y así, mientras la atención pública se concentra en las marchas, los bloqueos y las negociaciones de última hora, dentro de Morena algunos observan con atención quién emerge fortalecido de la crisis.























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