top of page

El libro de Scherer es la guerra por el 2030


Columna de opinión escrita por Carlos Loret de Mola para el diario El Universal


Martes 17 de febrero de 2026


Carlos Loret de Mola

El libro de Julio Scherer Ibarra es una declaración de guerra en la sucesión presidencial de Morena para el 2030.


Las denuncias más graves son contra los “duros” de Morena. A López Obrador lo dibuja como un presidente descuidado que protegía corruptos. A Jesús Ramírez lo involucra en el huachicol y el financiamiento ilícito de campañas. Barre con Adán Augusto, salpica a Clara Brugada y exhibe cómo Andy López Beltrán colocó a sus amigos en posiciones estratégicas.


¿Quiénes son estos nombres en la sucesión presidencial de Morena para el 2030? Los principales enemigos de Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y hoy el mejor posicionado en las encuestas. ¿Quiénes son los dos más elogiados en el libro? Harfuch… y el papá del autor.


Es bien sabido en los pasillos de la política mexicana que Julio Scherer Ibarra forma parte del grupo que apoya y asesora al secretario García Harfuch. Y ni la oposición partidista ni la prensa crítica han logrado poner en jaque a AMLO y los suyos como lo han hecho Harfuch y su equipo: la investigación del cártel de La Barredora desinfló a Adán Augusto López, la del Huachicol Fiscal exhibió la corrupción del secretario de Marina de AMLO y este libro mina a varios de los pilares del ala dura del movimiento, empezando por Jesús Ramírez. Y eso que no han echado mano de la confianza que se ha ganado en Estados Unidos el secretario de Seguridad de la presidenta Sheinbaum.


Hay que recordar que en esta guerra, el obradorismo disparó primero… pero como siempre, escondió la mano.


Es bien sabido que López Obrador no quiere a García Harfuch: desconfía de él por su pasado en gobiernos del PAN y el PRI, por haber formado parte de las filas de la policía de Genaro García Luna y sobre todo, porque nunca aplicó la estrategia de “abrazos no balazos” (ni en la Ciudad de México ni ahora a nivel nacional). Scherer cuenta en el libro cómo, después del atentado en el que a Harfuch le dispararon 600 balazos, López Obrador le mandó el mensaje de que se fuera a una embajada. El presidente AMLO no tuvo ni siquiera la cortesía de irlo a visitar al hospital. El mayor golpe contra Harfuch vino después: animado por influyentes voces como la de Jesús Ramírez, el expresidente le quitó a la mala la candidatura al gobierno de la Ciudad de México a pesar de que arrasó en la encuesta interna de Morena. El libro acusa recibo de ese golpe que encumbró a Clara Brugada. Y denuncia que en la operación política a favor de la hoy jefa de Gobierno hubo un daño al erario que terminará costando 27 mil millones de pesos.


El libro del operador estrella a quien López Obrador llamaba “hermano”, escrito en coautoría con el periodista Jorge Fernández Menéndez, constituye un ataque con misiles de precisión contra todos los duros de la 4T que se han dedicado a atacar a Harfuch, los que le quitaron la candidatura en la CdMx y los que le quieren torpedear cualquier aspiración presidencial. El contenido me dice también que Scherer ya no tiene en el actual gobierno la entrada que tenía en el anterior, y que sus apuestas están con el secretario de Seguridad para el 2030.


Eso sí. Me hizo falta un capítulo, del que Julio Scherer Ibarra es protagonista privilegiado: el testimonio de cómo se financiaron las campañas de AMLO y de qué ha vivido la familia de López Obrador. Aunque, claro, eso ameritaría otro libro completo.




—--------------------------------------------------------------------------------




¿Cuáles fisuras?


Columna de opinión escrita por Francisco Garfias para el periódico Excélsior


Martes 17 de febrero de 2026


Francisco Garfias

Las divisiones en Morena y el oficialismo existen. Son visibles y públicas, aunque en Palacio Nacional las nieguen. Tienen como fondo la lucha interna por el poder.


Las evidencias apuntan que son significativas, pero, por ahora, no necesariamente terminales para el partido en el gobierno.


Hay acusaciones internas de corrupción, reclamos públicos, descalificaciones entre camaradas guindas, golpeteo interno.  


Esas diferencias tienen nombre y apellido: 


Jesús Ramírez y Julio Scherer; Marx Arriaga y Mario Delgado; Luisa María Alcalde y Andy López Beltrán; Alfonso Ramírez Bedolla y Raúl Morón; Alfonso Durazo y Julio Scherer.


Hay también casos que han alimentado la división interna y han lastimado la imagen de Morena:


Adán Augusto López Hernández, su exsecretario de Seguridad, Hernán Bermúdez Requena, líder del grupo criminal La Barredora.


El arresto del alcalde de Tequila, Diego Rivera, por extorsión, corrupción, secuestro agravado (de candidatos de Morena para hacerlos a un lado) y vínculos con el Cártel Jalisco Nueva Generación.


La ruptura de la gobernadora de Campeche, Layda Sansores, con diputados locales guindas que no le aprobaron una millonaria deuda.


El desplante verbal de la citada gobernadora contra Ricardo Monreal, quien la llamó a mantener la unidad del movimiento. “Cuide su chiquero”, le reviró al zacatecano.


Las diferencias del otrora coordinador de los senadores de Morena con Cruz Pérez Cuéllar, alcalde de Ciudad Juárez y aspirante a la gubernatura de Chihuahua, por el destape de la senadora Andrea Chávez.


Hay también casos como el del senador Saúl Monreal, que públicamente ha manifestado su inconformidad con la disposición que prohíbe a militantes de Morena heredar cargos a sus familiares.


O el de Félix Salgado Macedonio, quien también quiere Guerrero, donde gobierna su hija Evelyn, aunque él se ha disciplinado y no ha hecho público su desacuerdo. Pero el aguijón queda.


Del tema le preguntaron ayer a la presidenta Sheinbaum. “¿Cuáles fisuras? ¿Cuáles problemas? Si todo el mundo tiene claro hacía dónde vamos… ¡Ah claro! Pensamiento único no hay, afortunadamente”, respondió.


Para la Presidenta, lo ha dicho reiteradamente, son chismes de los comentócratas y de la oposición conservadora.


* En ese contexto de “fisuras” podemos ubicar el cese de Marx Arriaga, ideólogo obradorista, de la Dirección General de Materiales Educativos de la SEP.


Hace cuatro días corrieron a este trasnochado y arrogante individuo, que hace como que no se ha dado cuenta de que el cargo no es de su propiedad.


Ya nombraron a su sucesora, la poeta oaxaqueña Nadia López García, pero él sigue atrincherado en sus oficinas.


Busca que lo saquen por la fuerza. Quiere la aureola de mártir —como la de AMLO con el desafuero.


Acusa traición a la doctrina obradorista y hasta ofreció sus muñecas a uniformados para que lo sacaran esposado, en un desplante de soberbia.  


No estaba de acuerdo en que hubiera modificación a los libros de texto que él diseñó. Ése fue “un primer desencuentro”, según la Presidenta.


A Marx le ofrecieron otras opciones. “La posibilidad de un consulado”, dijo la mandataria (en realidad, fue la embajada de México en Costa Rica), que no aceptó).


Al cierre de esta columna —9:15 de la noche—, seguía en sus oficinas. 


“Sigo esperando, de manera oficial, el documento donde se me destituya, sea por el argumento que sea. Lo único que sé son rumores”, dijo.


A la pregunta de si estaba atrincherado, Marx respondió:


“No estoy atrincherado, tanto que estamos haciendo comités de defensa y le digo al secretario que entregue el oficio donde se termina la comisión y san se acabó.


“Aquí estoy cumpliendo mis funciones porque no me han entregado un oficio. A mí no me van a cargar muertos. A mí no me van a decir que no cumplí con mis atribuciones”.     


A pesar de sus desplantes, la mandataria se refiere a él con respeto y ha dicho que valora “muchísimo” su trabajo. Pese al desacato manifiesto, le ofrece la oportunidad de seguir en el gobierno.


* Ya que estamos. El grupo parlamentario del PRI en el Senado presentó un punto de acuerdo para solicitar la comparecencia de Mario Delgado, titular de la SEP.


Los priistas quieren interrogarlo sobre el manejo de recursos financieros en la Dirección General de Materiales Educativos durante la gestión de Marx Arriaga y que les expliquen las causas de su despido.



Comentarios


Suscríbete para recibir novedades exclusivas

¡Gracias por suscribirte!

Contacto

  • Facebook
  • Twitter
  • Instagram

Conmutador: (624) 145 7963

Teléfonos: 624 145 7912 (Ventas)

624 145 8182 y 624 145 8183 (Cabina)

Email: contacto@cabomil.com.mx

© 2026 Cabo Mil , Sitio Realizado y administrado por Imandi

bottom of page